Las bolsas del planeta continúan desplomándose y los consumidores, aturdidos y asustados, cierran sus billeteras.
Ya hay despidos masivos en empresas globales, no sólo bancarias, sino también industriales y de servicios; de ahí parece prácticamente inevitable e inminente, el recorte de los presupuestos de marketing y comunicación.
Frente a este panorama, tanto las agencias de publicidad, de comunicaciones y de marketing; al igual que los departamentos internos de las compañías, deberán plantarse en la crisis con una mirada innovadora.
En medio de este torbellino, quizás ha llegado verdaderamente la hora digital… Si los presupuestos se reducen, las empresas podrán abocarse de lleno a crear campañas integradas que no prescindan de los medios masivos, indispensables para construir y sostener la marca, pero que los reserven exactamente para esas funciones.
Junto a ello, habrá que fortalecer nuevos desarrollos en la Web. Estas herramientas tienen un menor costo, con un potencial que está a la espera de buenas ideas, de estrategias y de trabajo.
Un pequeño ejemplo es el digital out of home que está realizando la empresa Zoom, que acaba de adquirir ClubCom, una de las líderes internacionales en digital media en negocios de fitness y bowlings. Con esta estrategía buscan llevar a sus clientes, consumo digital con contenidos especialmente diseñados para su perfil y que pueden ser vistos mientras se encuentran en los gimnasios.
Este es un ínfimo grano que el océano digital nos ofrece, pero habrá que empezar a navegarlo para al menos tener la posibilidad de retener a nuestros clientes y fortalecernos a la espera de mejores tiempos.